EL PROCESO DEL DESARROLLO Y SUBDESARROLLO
El proceso de subdesarrollo de las diversas sociedades latinoamericanas presenta
rasgos comunes y a la vez diferencias estructurales susceptibles de ser identificadas y precisadas analíticamente. Ambas características se pueden expresar
mediante una tipología a través de la cual los rasgos comunes se manifiestan
en la especialidad histórica de los procesos económicos diferenciados que experimentaron los países latinoamericanos. El tipo de análisis que se realiza se
apoya en la bien conocida interpretación de la c e p a l , que tiene el mérito
de captar los aspectos más relevantes del proceso de desarrollo económico de
los países latinoamericanos, destacando sobre todo sus rasgos comunes. Por
ejemplo, el llamado modelo de crecimiento hacia afuera señala los vínculos
existentes entre el crecimiento económico y la expansión del sector exportador
que se dio en casi todos los países de América Latina. N o obstante, para captar
lo específico de cada caso histórico particular resulta revelador examinar las
condiciones preexistentes al auge del crecimiento hacia afuera, así como las características concretas de la actividad exportadora. De esta manera, se podrá
comprobar que los diversos tipos de su economía dependen de cada situación
preexistente y de sus formas de vinculación con el sistema económico internacional en expansión.
El estudio de la situación preexistente requiere un análisis histórico de las
economías y sociedades que se configuran a partir de las sociedades precolombinas y de las repercusiones que sobre las mismas tuvo la expansión del capitalismo comercial. Sobre la base de este trasfondo histórico, la vinculación de
las economías latinoamericanas con el mercado mundial en el siglo xix se estudia tomando como eje una categoría de análisis fundamental: la capacidad de
diversificación del sector exportador. Estos dos elementos permiten precisar la
tipología de manera que pueda detectar las características estructurales que se
configuran en las diversas economías de la región durante el período de expansión hacia afuera, las que a su vez delimitan el marco estructural que condiciona su ulterior proceso de industrialización en la etapa del llamado proceso
de sustitución de importaciones.
En síntesis, los esfuerzos para lograr una interpretación de la realidad latinoamericana que llegue a un mayor grado de concreción, debería conducir
a la elaboración de una tipología que identifique los trazos comunes e indique
al mismo tiempo con cierta concreción y rigor sus evidentes particularidades
estructurales, las cuales condicionan evoluciones diferenciadas y, por consiguiente, políticas de desarrollo diferenciadas también una hipótesis de trabajo fundamental en la elaboración de la tipología y
en la explicación del proceso de cambio de las economías y sociedades de América Latina, consiste en concebir el subdesarrollo como parte del proceso histórico global de desarrollo; tanto el subdesarrollo como el desarrollo son dos
aspectos de un mismo fenómeno, ambos procesos son históricamente simultáneos, están vinculados funcionalmente y, por lo tanto, interactúan y se condicionan mutuamente, dando como resultado, por una parte, la división del mundo
entre países industriales, avanzados o “centros”, y países subdesarrollados, atrasados, o “periféricos”; y, por otra parte, la repetición de este proceso dentro
de los países subdesarrollados en áreas avanzadas y modernas, y áreas, grupos y
actividades atrasadas, primitivas y dependientes. El desarrollo y el subdesarrollo
pueden comprenderse, entonces, como estructuras parciales pero interdependientes, que componen un sistema único.
Esta concepción del desarrollo se fue formando a la luz del análisis histórico de la realidad latinoamericana y del examen crítico de los diferentes conceptos de desarrollo usuales en la literatura económica y sociológica. De allí
que en la primera parte del texto se pase revista al origen de este concepto, a
sus antecedentes, a las nociones que cumplieron o cumplen un papel similar
al que ahora desempeñan las de desarrollo y subdesarrollo (riqueza, evolución,
progreso, industrialización, etc.) y, finalmente, se realice una clasificación dé
los enfoques actuales del concepto de desarrollo (el desarrollo como crecimiento; como estado, etapa o situación, y como cambio estructural global). Esta
clasificación, aun cuando arbitraria, resulta útil para ordenar desde un punto
de vista metodológico, la copiosa literatura actual sobre el desarrollo. Al mismo tiempo, señala las características que distinguen al enfoque postulado.
El enfoque estructural en que se apoya este concepto de subdesarrollo, sugiere que el conjunto de elementos que en ciertas teorías se dan como causas
del subdesarrollo,el bajo nivel de los ingresos y ahorros, la inestabilidad, el
desempleo y el subempleo, y la especialización en las exportaciones primarias,
el atraso tecnológico, entre otras. Constituyen más bien los resultados del modo de
funcionar de un sistema subdesarrollado. Dada la forma en que las estructuras
económicas, sociales y políticas se vinculan dentro de un sistema, queda definida la manera de funcionar de éste mediante un proceso, el cual a su vez origina los resultados que el sistema genera. Se desprende de lo anterior que
esta manera de enfocar el subdesarrollo se apoya en las nociones de estructura,
sistema y proceso. En lo que respecta al análisis del subdesarrollo, estas categorías analíticas parecen ser más fructíferas que las de la teoría económica
convencional.
A estas alturas conviene adelantar una apreciación preliminar sobre cómo se
concibe el funcionamiento de un sistema subdesarrollado. En general, un
conjunto de estructuras vinculadas entre sí por ciertas leyes de funcionamiento
(estructura económica, social, política, cultural, etc.), configuran un sistema,
en este caso, subdesarrollado. A su vez, cada estructura es un conjunto de
elementos u objetos relacionados entre sí también por ciertas leyes (por ejemplo, la estructura económica será el resultado de la forma en que se articulan
los recursos naturales, el capital, la mano de obra, la tecnología, los mecanismos de financiamiento, etc.). En consecuencia, el funcionamiento combinan las estructuras según
sus leyes de funcionamiento, o sea, según las formas de vinculación y de interacción de las diferentes estructuras. Ese sistema se modifica por efecto de
influencias externas significativas que generan cambios en la estructura económica (por ejemplo, establecimiento de un sector especializado de exportación),
en la estructura social (formación de nuevos grupos sociales), en la estructura
política (nuevas formas de participación y de organización institucional, etc.).
Los cambios que surgen en las distintas estructuras van creando nuevas formas
de vinculación entre ellas y paulatinas modificaciones, lo que se traducirá en
una nueva manera de funcionar del sistema y, por consiguiente, en otros resultados.
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